Reorganización del turismo: El sector pasa a la órbita de la Jefatura de Gabinete
El sector turístico argentino denota cambios con el traslado de su área de competencia desde la anterior estructura del Ministerio del Interior a la Jefatura de Gabinete de Ministros, ahora liderada por Manuel Adorni. Esta reestructuración, confirmada por el Decreto 793/2025, implica que el diseño de las políticas turísticas nacionales, la promoción tanto interna como internacional, y la definición de estrategias de desarrollo, pasarán a depender directamente del jefe de Gabinete. Este movimiento coloca al turismo en un lugar de mayor relevancia política, al quedar bajo la órbita de un funcionario con rango ministerial y acceso directo a la Presidencia.
Uno de los puntos clave del traspaso es la administración del Fondo Nacional de Turismo, una herramienta financiera fundamental para la promoción y el desarrollo de la actividad en el país. Este fondo se nutre del 7% del precio de los pasajes aéreos, marítimos y fluviales con destino al exterior, lo que lo convierte en una «caja» con recursos significativos para la inversión en el sector. Al quedar bajo la órbita de Jefatura de Gabinete, la gestión y el destino de estos fondos, antes manejados por la Secretaría a cargo de Daniel Scioli, serán definidos por la nueva cúpula, redefiniendo las prioridades de inversión en infraestructura, programas de fomento y campañas de Marca País.
El decreto también impacta directamente en las funciones de Daniel Scioli, quien se desempeña como Secretario de Turismo, Ambiente y Deportes. Aunque el funcionario estuvo presente en la jura del nuevo Ministro del Interior, la transferencia de las áreas turísticas a la Jefatura de Gabinete lo obliga a reportar a Manuel Adorni, cambiando la línea de mando institucional. Si bien el decreto garantiza que las competencias turísticas pasan a Jefatura de Gabinete, el destino final de la Secretaría y el rol que ocupará Scioli en la nueva estructura serán determinados por una decisión de «Presidencia», manteniendo la incertidumbre sobre su continuidad y el peso específico de su cartera dentro del nuevo esquema.
Este cambio estructural tiene importantes implicaciones en la forma en que Argentina gestionará su política turística. Al depender de la Jefatura de Gabinete, se espera una mayor coordinación con las estrategias de comunicación institucional y la proyección de la imagen país en el exterior. Esta centralización podría buscar una gestión más eficiente y alineada con la visión general del gobierno. No obstante, el sector privado estará atento a cómo la nueva autoridad definirá la ejecución de los recursos del Fondo Nacional de Turismo y qué papel jugará el Inprotur (Instituto Nacional de Promoción Turística) bajo esta nueva dirección, marcando una nueva etapa para la competitividad y la presencia internacional del turismo argentino.
