Argentina celebra el vuelo entre Shangai y Buenos Aires
El nuevo vuelo inaugural de China Eastern Airlines entre Shanghái y Buenos Aires no es solo una nueva ruta; es un hito histórico que posiciona a Argentina en el centro de la conectividad global y el turismo receptivo. Al convertirse en el vuelo directo más largo del mundo, a pesar de su escala técnica en Auckland, la operación representa un avance estratégico en la unión de Asia y Sudamérica, impulsando de inmediato a Argentina como un destino atractivo y competitivo a nivel mundial. La llegada de la aeronave a Ezeiza, recibida por una gran comitiva, marcó una nueva etapa para el país en su política de cielos abiertos.
Este enlace aéreo directo, con capacidad para 315 pasajeros y con dos frecuencias semanales, ofrece una oportunidad inmejorable para el sector turístico argentino. La conexión facilita significativamente el acceso de viajeros provenientes del país asiático a la región, lo que se traduce en un potencial de crecimiento exponencial para el turismo receptivo, generación de divisas y empleo. En el marco del vuelo inicial, el Instituto Nacional de Promoción Turística (INPROTUR – Visit Argentina) demostró esta apuesta al organizar un press trip y un FAM tour con periodistas y operadores clave del mercado chino.
La operación detalla salidas desde Buenos Aires los martes y viernes, y arribos desde Shanghái los lunes y jueves. Daniel Scioli, presidente del INPROTUR, destacó que «en el marco de esta política de cielos abiertos y de todo lo que significa ser un país de libertad, sentimos un gran orgullo por poder recibirlos”. Este sentimiento es compartido por el sector, que ve en la ruta una herramienta crucial para diversificar los mercados y garantizar un flujo constante de visitantes de alto poder adquisitivo.
En resumen, el vuelo directo de China Eastern Airlines, además de su récord de distancia, logra un objetivo más profundo: fortalecer la conectividad, afianzar lazos comerciales y abrir de par en par la puerta de entrada de Argentina al mercado turístico de Asia. La ruta Shanghai-Buenos Aires no solo acorta distancias geográficas, sino que también impulsa la visión de Argentina como un hub estratégico en el cono sur para el turismo internacional.
