INDEC: el Gobierno desfinancia las estadísticas de turismo en el peor año para el sector desde 2006
El secretario de Turismo de la Nación, Daniel Scioli, confirmó que dejará de financiar los principales operativos estadísticos del INDEC, una medida que coincide con el peor desempeño del turismo receptivo desde 2006, según las proyecciones del propio instituto. El recorte afectará directamente la producción de datos oficiales a partir de enero, eliminando el soporte económico para los relevamientos que miden el ingreso de visitantes extranjeros y la actividad hotelera, en un momento donde la llegada de turistas internacionales muestra una caída histórica.
La decisión impacta en la Encuesta de Turismo Internacional (ETI) y la Encuesta de Ocupación Hotelera (EOH), herramientas clave que funcionaban bajo un convenio de financiamiento mutuo desde hace más de una década. El INDEC ya comunicó a las provincias que, ante la falta de fondos, implementará un «esquema reducido» ejecutado de forma remota y con una muestra mínima, con el único objetivo de obtener los datos básicos para el cálculo del PBI, perdiendo así el detalle necesario para la planificación estratégica del sector.
Esta medida de ajuste se conoce tras la difusión de indicadores críticos del organismo que revelan que en octubre el ingreso de turistas extranjeros cayó un 5,9% interanual, mientras que la salida de argentinos al exterior creció un 10,8%. El impacto en la balanza de divisas fue contundente: los residentes locales gastaron USD 597 millones fuera del país, frente a solo USD 232 millones desembolsados por los visitantes internacionales, dejando un saldo negativo de USD 365 millones en un solo mes.
Scioli justificó la interrupción del financiamiento cuestionando la metodología del INDEC, al considerar que las cifras actuales «no reflejan la realidad» del gasto de calidad que se produce en Argentina. Sin embargo, analistas del sector advierten que la falta de estadísticas confiables se produce justo cuando los números oficiales exponen el mayor déficit turístico de los últimos años, lo que dificulta la toma de decisiones para atraer inversiones en un contexto de pérdida de competitividad cambiaria.
El desfinanciamiento marca el fin de un ciclo de transparencia estadística de veinte años y deja al sector en un «apagón informativo» para el inicio de 2026. Con una llegada de turistas extranjeros en sus niveles más bajos en casi dos décadas, la desaparición de estas métricas detalladas debilita la capacidad de las provincias y empresas privadas para analizar mercados y diseñar políticas que reviertan la crisis del turismo receptivo.
