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Se levantó el paro de controladores áereos por conciliacion obligatoria

El Gobierno nacional dictó la conciliación obligatoria en el conflicto con los controladores aéreos, logrando frenar un plan de lucha que amenazaba con paralizar los cielos argentinos durante las Fiestas de Navidad y Año Nuevo. La disposición, emanada de la Secretaría de Trabajo, obligó a la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA) a suspender de inmediato las medidas de fuerza que habían comenzado el 17 de diciembre. Gracias a esta intervención, la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) confirmó que el servicio operará con normalidad en todos los aeropuertos del país.

El trasfondo del conflicto reside en un profundo malestar gremial por la falta de respuestas a reclamos salariales y de condiciones de trabajo. ATEPSA exige la reincorporación de trabajadores despedidos sin causa en aeropuertos con falta de personal, así como la actualización de los montos de refrigerios y el cumplimiento del convenio colectivo. Según los representantes del gremio, estas problemáticas fueron planteadas formalmente hace más de tres meses, pero la ausencia de propuestas concretas por parte de las autoridades llevó a la profundización de las medidas de fuerza.

El impacto de las primeras jornadas de paro fue significativo, afectando a más de 45.000 pasajeros y obligando a Aerolíneas Argentinas a reprogramar 155 despegues en apenas 48 horas. Ante este escenario, el Ejecutivo no solo recurrió a la conciliación para restablecer el servicio, sino que también presentó una denuncia penal contra el gremio. El Gobierno sostiene que la protesta generó un «riesgo operativo» inadmisible, lo que añade una capa de tensión jurídica a una negociación que ya se perfila como sumamente compleja.  (Nueva jornada de paro de controladores aéreos afectará vuelos nacionales por la tarde)

Con esta tregua técnica, se abre un periodo de diálogo que garantiza la conectividad aérea hasta finales de diciembre, brindando alivio a quienes tienen pasajes comprados para las celebraciones de fin de año. Sin embargo, la conciliación es solo una herramienta temporal que obliga a las partes a sentarse a negociar sin realizar medidas de fuerza. El desafío para las próximas semanas será encontrar un punto de acuerdo que resuelva las demandas de fondo de los controladores y evite que el conflicto resurja una vez que venza el plazo legal de la medida.