El Museo del Mate en la Ciudad de Buenos Aires, un lugar para conocer la historia y la cultura de esta infusión argentina
El Museo del Mate, ubicado en Avenida de Mayo 853 (al lado del Café Tortoni), se erige como un punto de referencia ineludible en la Ciudad de Buenos Aires, considerado por sus coordinadores como «el kilómetro cero de la yerba mate». Este espacio no es solo una exhibición, sino una experiencia integral que busca narrar la historia de la infusión nacional desde sus orígenes guaraníes hasta la actualidad.
Michael Vieira, coordinador general del museo, destaca que la idea surgió del coleccionista Alberto Plaza y que, aunque abrieron sus puertas recientemente, ya se han consolidado como un sitio donde los visitantes pueden descubrir que «el mate es una bebida que está viva, se comunica con vos». La magnitud de la colección es impresionante, contando con aproximadamente 3,000 mates en exhibición de una colección total que supera las 10,000 piezas.
Marina Beltrán, guía del museo, explica que el recorrido permite observar la evolución de los recipientes, desde la calabaza tradicional y la madera hasta los mates enlozados «de la abuela» y piezas de porcelana europea. Según Beltrán, el objetivo es mostrar cómo esta bebida atraviesa todas las clases sociales y ámbitos, afirmando que lo que los visitantes encontrarán es «simplemente y fundamentalmente mate… nuestra bebida nacional».
Entre las piezas más destacadas que captan la atención de los turistas se encuentran los «mates raros», como uno fabricado con un huevo de ñandú o los de platería criolla. Sin embargo, los favoritos del público suelen ser aquellos con historias personales o de figuras públicas; Michael Vieira menciona con especial afecto el mate de Luis Landriscina, que compartía con el Dr. Favaloro, asegurando que «si algo pasa con ese mate este museo se cierra» debido a su valor sentimentas. También resalta una pieza única: el mate de oro y plata de Lionel Messi, regalado por el mismo artesano que lo fabricó para su familia.
La experiencia de la visita guiada, que dura entre 20 y 30 minutos, profundiza en el ritual social de compartir la infusión. Marina Beltrán señala que una de las mayores curiosidades de los extranjeros es el uso compartido de la bombilla, a lo que ella responde que «es parte de nuestra cultura y es parte también del ser argentino, de nuestra cultura de brazos abiertos». El recorrido no solo aborda la historia, sino también el «pasaje a la adultez» que representa empezar a tomar mate solo al iniciar los estudios o la vida laboral.
Para quienes buscan un conocimiento más técnico, el museo ofrece una degustación dirigida por sommeliers como Iván Rolón en la «Pulpería del Mate». Rolón explica que esta actividad busca que tanto argentinos como extranjeros tengan una «experiencia inmersiva que puedan conocer más sobre el mate y expandir su experiencia matera» a través del conocimiento de diferentes moliendas y tipos de secado. En estas sesiones se utilizan mates de acero inoxidable o vidrio por higiene y para no transferir sabores residuales, permitiendo distinguir matices entre diversas yerbas.
Para visitar este emblemático lugar, los interesados deben saber que el Museo del Mate está abierto todos los días, incluyendo feriados y fines de semana, en el horario de 09:00 a 19:00 horas. Las visitas guiadas se realizan cada media hora o una hora, dependiendo del día, y las entradas pueden adquirirse de forma anticipada en su página web o directamente en la boletería. Existen precios diferenciados para argentinos, jubilados y extranjeros, ofreciendo un acceso inclusivo para que todos puedan disfrutar del «ritual del mate» en pleno centro porteño.
