Aerolíneas canadienses suspenden vuelos a Cuba por crisis de combustible
La conectividad aérea entre Canadá y Cuba ha sufrido un colapso sin precedentes esta semana, luego de que las principales aerolíneas del país norteamericano anunciaran la suspensión de sus operaciones hacia la isla. Air Canada, WestJet y Air Transat tomaron esta medida drástica tras la emisión de un aviso oficial (NOTAM) por parte de las autoridades cubanas, el cual advierte sobre la inexistencia de combustible Jet A1 en los diez aeropuertos principales del país. Esta alerta técnica, que inicialmente estará vigente hasta el 11 de marzo, ha dejado en vilo a miles de viajeros en plena temporada alta.
Air Canada, la compañía más grande del país, lideró la retirada al anunciar que operará una serie de vuelos de rescate para repatriar a aproximadamente 3.000 pasajeros que se encuentran actualmente en suelo cubano. Para ejecutar estas operaciones de retorno, la aerolínea enviará aviones vacíos cargados con combustible adicional desde Canadá o programará escalas técnicas en terceros países para repostar, dado que no hay garantías de suministro en terminales clave como el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana.
Por su parte, WestJet y su filial Sunwing han procedido a una «retirada ordenada» de sus operaciones de invierno, citando no solo la falta de queroseno, sino también la inestabilidad del sistema eléctrico en la isla, que ha provocado apagones masivos y afectado los servicios básicos en los resorts. En una medida similar, Air Transat ha optado por cancelar todos sus servicios a Cuba hasta el 30 de abril, ofreciendo reembolsos automáticos y permitiendo a sus clientes cambiar de destino o fecha sin penalización ante el cierre temporal de varios hoteles por baja ocupación.
El origen de esta crisis energética se atribuye a la interrupción de los suministros de crudo desde Venezuela, principal aliado de la isla, agravada por el bloqueo de exportaciones impuesto por Estados Unidos a mediados de diciembre. Sin acceso a productos refinados, el gobierno cubano ha tenido que priorizar el poco combustible disponible para servicios de emergencia, dejando a la aviación comercial internacional en una situación de «falta de fiabilidad» que las aseguradoras y departamentos de seguridad de las aerolíneas no pueden ignorar.
Este aislamiento aéreo representa un golpe devastador para la economía cubana, que ya enfrentaba un declive en sus cifras de visitantes. Dado que Canadá es el mayor emisor de turistas hacia la isla, la salida de sus principales transportistas amenaza con paralizar la industria turística y agravar la escasez de divisas. Mientras tanto, el gobierno canadiense mantiene una alerta de viaje activa, recomendando a sus ciudadanos extremar precauciones ante una situación logística que califican como impredecible.
