Tornquist: Un refugio de sierras, sabores y tranquilidad
En nuestro programa Bienvenidos a Bordo hablamos del destino de Buenos Aires: Tornquist. Se presenta como el destino ideal para quienes buscan cambiar el ritmo de la ciudad por el aire puro de las montañas. Carlos Lamas, director de turismo local, describe la experiencia como el paso del «caos a la tranquilidad», ofreciendo a los visitantes «un paisaje envidiable e interesante para recorrer». A unos 588 kilómetros de Buenos Aires, este corredor se consolida como un espacio de bienestar donde la naturaleza, compuesta por sierras, arroyos y bosques, es la verdadera protagonista.
La oferta recreativa del distrito es tan diversa como su geografía, abarcando desde pueblos rurales hasta rincones sofisticados como Villa Ventana. Lamas destaca que «nuestro fuerte es el turismo de la naturaleza, el trekking», contando con más de 30 senderos que invitan a explorar los cerros, incluyendo el imponente Tres Picos. Para quienes buscan otras emociones, el menú de actividades incluye cabalgatas, excursiones en 4×4 y los populares «after cerro», travesías nocturnas que culminan con fogones bajo el cielo serrano.
La gastronomía es un pilar fundamental de la comarca, invitando a los turistas a sumergirse en ricas «experiencias de sabores» nos dirá Carlos Lamas. La zona cuenta con una variada propuesta que incluye «degustaciones en bodegas, fábricas de quesos artesanales, la ruta del olivo» y hasta destilerías de whisky y gin.
Además, eventos como la Fiesta del Alfajor Serrano en el mes de mayo y la Fiesta de la Milanesa atraen a foodies de toda la región, quienes buscan productos con identidad local y calidad artesanal.
El patrimonio cultural también tiene su lugar con hitos históricos como las ruinas del Club Hotel, fundado en 1911, y las monumentales obras del arquitecto Francisco Salamone en Saldungaray. Otro punto destacado son los talleres artesanales en Villa Ventana, definidos por Lamas como «hitos de identidad», donde el visitante puede interactuar directamente con los productores y conocer la historia detrás de cada pieza. Esta combinación de cultura y tradición hace que la visita sea enriquecedora en cada rincón del partido.
Para aprovechar al máximo el destino, se sugiere planificar una estadía de al menos «una semana, pero pensando en volver», especialmente durante el otoño o la primavera, que ofrecen el clima ideal para las actividades al aire libre. Un consejo vital para los viajeros que llegan por ruta: «de Olavarría a Ventana no hay estaciones de servicio», por lo que es fundamental cargar combustible previamente para evitar contratiempos y no «llegar con lo justito» en combustible al corazón de las sierras.
