Gastronomía

Tiempo de Sabores y sus18 años de historia y sabor en Devoto

Tiempo de Sabores nació hace 18 años en el barrio de Villarreal como un proyecto familiar que buscaba ofrecer una experiencia gourmet única. Al mudarse a su ubicación actual en Villa Devoto, el principal motor fue la posibilidad de instalarse en una propiedad que conservara su arquitectura típica, permitiéndoles fusionarse con la identidad local.
Jimena Stabile, encargada del lugar, recuerda que “la idea fue integrarnos al barrio y traer nuestra propuesta de esa forma”, logrando que el establecimiento se convirtiera en un punto de referencia para los vecinos.
El espacio físico de la casa es un protagonista indiscutido, planteando un desafío arquitectónico para adaptar una estructura antigua a las necesidades de la gastronomía moderna sin perder su esencia. En sus inicios, el interés del público era tal que muchos ingresaban simplemente para conocer los detalles del interior de la vivienda que había estado cerrada por mucho tiempo.
Hoy, el lugar cuenta con una capacidad para 120 cubiertos, distribuidos en un salón íntimo, una vinoteca, el mercado y un amplio jardín que invita al disfrute al aire libre.
Aunque el proyecto comenzó estrictamente como una vinoteca y almacén, la demanda de los comensales impulsó la incorporación de una carta de cocina que fue ganando terreno con los años. Jimena destaca que, tras probar diversos platos y tapeos, “el mayor acierto fue el tema de las pastas”, las cuales se elaboran de forma casera con rellenos preparados íntegramente en el local. Entre las opciones más elegidas sobresalen los sorrentinos de cabutia con salsa de quesos, una de las recomendaciones personales de la encargada.
El mercado gourmet es otro de los pilares fundamentales, ofreciendo productos de elaboración orgánica y de pequeños productores regionales que el equipo selecciona para acercar sabores auténticos a la ciudad. Durante la pandemia, este sector cobró una importancia vital al conectar a los productores directos con el consumidor final que buscaba calidad y trazabilidad en sus alimentos. Sobre la fidelidad de estos ingredientes, la encargada afirma con orgullo que “acá la lechuga tiene gusto a lechuga”, reflejando el compromiso por mantener la pureza de los sabores originales.
La propuesta se completa con una imponente vinoteca que rinde homenaje a la tradición familiar de Jimena, cuyos abuelos ya se dedicaban a la distribución de vinos en el pasado. Los clientes pueden encontrar una vasta selección de etiquetas nacionales y participar de catas maridadas en una sala de degustación exclusiva ubicada en la planta alta. Además de los vinos y las comidas principales, el lugar ha incorporado café de especialidad y opciones de pastelería para quienes buscan un espacio tranquilo donde charlar y disfrutar de una merienda.
En definitiva, Tiempo de Sabores ha logrado consolidar una identidad versátil que invita a los visitantes a vivir múltiples experiencias en un mismo lugar. El objetivo es que las personas se apropien del espacio y “compren este concepto de un poco de todo: de venir a hacer las compras, de sentarse a tomar un café o de otro día elegir venir para comer”. Es un refugio donde la historia de una casa de barrio y la pasión por la gastronomía de calidad se encuentran para ofrecer un momento de pausa y placer.
Bienvenidos a Bordo realizó su clásico programa con una transmisión especial en vivo este sábado 4 de abril desde Tiempo de Sabores, ubicado en Asunción 4026 esquina Chivilcoy en Villa Devoto. Un lugar muy recomendable y no te podes ir sin probar un imperdible: el helado de Sabayón al malbec.