Altos de El Bolsón el refugio verde en Catamarca
En Bienvenidos a Bordo hablamos con Claudio Dominici, dueño de Altos de El Bolsón, un complejo de cabañas ubicado en el departamento de Ambato, Catamarca. Situado a unos 75 kilómetros de San Fernando del Valle, se accede fácilmente por la ruta provincial 1 en un viaje de aproximadamente una hora en auto. Esta zona se encuentra en el noreste de la provincia, casi en el límite con Tucumán, y destaca por ser un entorno sumamente verde y ladero. Dominici señala que el camino es directo y asfaltado, lo que facilita la llegada de los turistas sin las complicaciones de una cuesta difícil.

El paisaje de esta región suele sorprender a los visitantes que asocian a Catamarca únicamente con climas áridos o zonas de alta montaña. Altos de El Bolsón ofrece un entorno de turismo rural donde la tranquilidad invita a los huéspedes a disfrutar de actividades pausadas como la lectura y el mate en las galerías de las cabañas. El complejo permite desconectarse del caos urbano y apreciar las bellezas naturales a través de caminatas por campos y senderos. Según Claudio, la variedad topográfica de la provincia es su mayor tesoro, ofreciendo desde desiertos y médanos hasta valles fértiles.
En cuanto a las instalaciones, las cabañas cuentan con parrillas individuales y un quincho con una mesa grande, ideal para grupos que desean compartir un asado. Los visitantes pueden disfrutar de la pileta en los días soleados y de actividades recreativas como el ping pong, un deporte que Claudio destaca por ser apto para todas las edades sin requerir gran destreza física. Además, para quienes prefieren mantenerse activos, el lugar dispone de una bicicleta fija, un escalador y mancuernas. El objetivo es brindar diversas alternativas para los distintos perfiles de personas que llegan al complejo.
El perfil del turista varía según la temporada, recibiendo familias de Buenos Aires durante el verano y grupos de ciclistas o motoqueros en los meses de otoño y primavera. La ubicación es considerada estratégica, ya que funciona como un punto de partida para recorrer lugares cercanos como Humaya o Las Chacritas y regresar en el mismo día. Claudio menciona que muchos grupos de amigos que se reúnen anualmente reservan la totalidad de las cabañas para tener exclusividad y disfrutar de las instalaciones hasta tarde.

La atención en Altos de El Bolsón es personalizada, gestionada directamente por Claudio y Susana, quienes están siempre predispuestos a orientar a los viajeros sobre qué destinos visitar. Este emprendimiento nació del deseo de un trabajo diferente que permitiera entablar vínculos con gente de todo el país y del exterior. El compromiso de sus dueños es brindar una experiencia de descanso real, donde el trato cercano es una parte fundamental de la estadía. En resumen, se presenta como un santuario verde diseñado para desenchufarse del mundo y disfrutar de la naturaleza catamarqueña.
