Enoturismo y Oleoturismo en el invierno bonaerense
La provincia de Buenos Aires calienta el invierno con una atractiva agenda turística que fusiona la gastronomía regional, la producción local y los paisajes rurales. Durante todo el mes de julio, bonaerenses y viajeros podrán recorrer la Ruta del Olivo y el circuito Vinos Buenos Aires mediante una variada oferta de actividades. Las propuestas incluyen desde visitas guiadas hasta degustaciones premium en los principales olivares y viñedos de la región.
El vino de la costa será uno de los grandes protagonistas con la celebración de su tradicional fiesta provincial en Berisso, un evento con entrada libre que reunirá a productores artesanales y ofrecerá espectáculos en vivo. Quienes busquen un contacto más íntimo con la vitivinicultura podrán optar por recorridos privados y almuerzos con vista a los viñedos en bodegas de Tandil, Junín, Luján, Las Flores y Tornquist.
Por el lado del oleoturismo, los olivares del sur provincial abren sus puertas para mostrar el proceso de elaboración del aceite de oliva virgen extra. En Adolfo Alsina se podrá probar el innovador Olivalatte, una infusión a base de hojas de olivo, mientras que en Bahía Blanca los visitantes tendrán la oportunidad de participar activamente en la cosecha comunitaria y degustar aceites recién prensados.
Las vacaciones de invierno traerán opciones especialmente diseñadas para las familias, destacándose los talleres lúdicos para niños en las sierras de Tornquist, donde los más chicos explorarán la naturaleza como pequeños investigadores. Además, los complejos dedicados al olivo sumarán experiencias de bienestar que combinan la gastronomía campera, como el cordero al asador, con jornadas de yoga, reflexología y baños de sonido.
Debido a que muchas de las actividades se realizan al aire libre y cuentan con cupos limitados, los organizadores recomiendan realizar reservas previas y consultar las redes oficiales de cada finca antes de viajar. Estas escapadas de fin de semana consolidan al enoturismo y al oleoturismo como dos pilares clave para escaparle al frío y disfrutar de la identidad productiva bonaerense.
