Octanos y Taninos fusiona motores y vinos en Maschwitz
El próximo domingo 16 de agosto, la localidad de Ingeniero Maschwitz se convertirá en el escenario de una propuesta innovadora que busca hermanar dos pasiones: los motores de colección y el buen beber.Se trata de «Octanos y Taninos», una feria itinerante organizada por La FabrikHa que invita a los asistentes a sumergirse en una experiencia sensorial única, rodeados de reliquias sobre ruedas y las mejores etiquetas de la industria vitivinícola argentina.
En Bienvenidos a Bordo hablamos con, Andrea Gaiad, organizadora del evento, explicó que su objetivo es federalizar el acceso al vino y dar visibilidad a pequeños productores de todo el país.Al respecto, Gaiad señaló que la idea es que «el público que no se quiere acercar a Capital pueda conocer todas las propuestas que hay a nivel vinos en toda la República Argentina». Para ella, estas ferias son una oportunidad vital de potenciar las economías locales y generar encuentros genuinos en pueblos históricos.
El escenario elegido para esta edición es Mini Train Shop, un espacio ubicado en la calle Caseros 1275 que destaca por su estética particular. Según la organizadora, este rincón de Maschwitz parece transportado desde las carreteras de Estados Unidos, ofreciendo un entorno con chatas, autos y motos de colección que conviven con un parque arbolado.Gaiad describe el lugar como algo «cinematográfico» e ideal para disfrutar de una tarde relajada al aire libre.
La fusión entre el «octano» del combustible y el «tanino» de la uva cobrará vida con una muestra seleccionada de vehículos antiguos, donde la propia Andrea exhibirá su estanciera de 1957 llamada «La Coca».Durante la charla, destacó la importancia simbólica de la bebida, afirmando que «el vino es la unión, es historias y es el hijo del casamiento del trabajo del hombre con la naturaleza». El evento busca que el público descubra que el vino tiene el poder de unir diferentes mundos y pasiones.
La feria contará con la presencia de bodegas de diversos rincones del país, incluyendo propuestas que nunca antes han estado en Buenos Aires.Andrea subraya que su filosofía de trabajo se basa en una premisa fundamental: «Hay una ley de la magia que me encanta que dice: ‘Todos ganan y nadie pierde'».De esta manera, se invita a vinotecas y restaurantes de la zona de forma gratuita para que puedan tejer redes y conocer nuevas opciones para sus negocios.
Más allá de la degustación, la propuesta invita a desconectar de la rutina y disfrutar de un domingo en familia, aprovechando el marco del Día del Niño y el feriado posterior.«El objetivo principal es retomar esas cosas que tiene maravilloso el vino, que la gente se mire a los ojos y se escuche», reflexionó Gaiad.Con música de un DJ en vivo y la gastronomía de Trail Bar, la jornada se presenta como una escapada de «mini-turismo» a pocos kilómetros de la ciudad.
El evento se llevará a cabo de 13:00 a 16:00 horas, aunque los asistentes podrán permanecer en el predio disfrutando de los locales comerciales una vez finalizada la feria.
Las entradas están disponibles a través de la plataforma Passline o mediante las redes sociales de La FabrikHa. El acceso permite recorrer todos los stands y degustar las propuestas, requiriendo únicamente un depósito reembolsable por el alquiler de la copa de cata.
